jueves, 4 de junio de 2009

Para volver al blog un texto ke escribi hace varios meses :|


No insultes a la prostituta, insulta al proxeneta.
¿Y si esa mujer socialmente vista como puta quiere dejar de serlo? ¿Acaso tendrá que vendar sus estigmas toda la vida?
Ser puta es ser prostituta, vender sexo, ¿no? Hasta ahí vamos bien; pero lo cierto es que solo una ínfima cantidad de mujeres, respecto del total de las prostitutas, es la que elige ese “oficio” y se autogestiona. Entonces convengamos que la prostitución más que trabajo debe ser denominada esclavitud, ya que inclusive muchas de las muchachas que la ejercen son secuestradas, engañadas, trasladadas de un barrio a otro, de una ciudad a otra, de una provincia o región a otra, de un país a otro como objetos y son ofertadas y vendidas como mercancía. Y la culpa de esta cruel realidad no la tiene la mujer (desgraciadamente en muchos casos aún niña) que es prostituída sino el proxeneta, cafiolo, rufián o como quieran llamarle al machista perverso (podría decir hijo de puta, pero no, 1: si su madre hubiera sufrido todo lo que sufre una prostituta, a menos que sea un enfermo mental capitalista, no emprendería ese negocio. 2: “Hijo de puta” es uno de los insultos machistas que tendríamos que eliminar de nuestro léxico habitual.) que la obliga a entregar su cuerpo a miles de hombres desconocidos, la aísla de su entorno social habitual y la reduce a condiciones de vida insalubres. A este tipo de hombres insensibles y enajenados es a quienes debemos insultar; las meretrices tienen demasiada carga encima como para tener que andar soportando ultrajes verbales o físicos, discriminaciones e inclusive que su condición sea tenida en cuenta como una palabra destinada a insultar a cualquier mujer que luzca escote pronunciado o minifalda y/o le guste seducir a varios hombres y no comprometerse con ninguno o tenga una vida sexual promiscua voluntariamente.
Otro “error” que me gustaría destacar para finalizar este escrito es el discurso machista “Ella se la buscó por su actitud, imagen y/o vestimenta provocativa” que justifica los acosos y abusos sexuales, culpabilizando a las víctimas. Apoyar este discurso es apoyar que este sistema machista nos siga pisoteando.
No soportes ni un ultraje más, mujer. Revolución en la casa, en la plaza y cama.

5 comentarios:

Poly dijo...

El msn es un puto y no me anda:@

Mauro Morgan dijo...

hola venuz, estás re cambiada en esa foto

veenuus dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
veenuus dijo...

La de los dedos ke dicen "suck it"? :|
no soy yo xD

Mauro Morgan dijo...

jajajajajajaja lo sospeché desde un principio